Sin discusión. Calero se despidió ayer de la novena edición de la Libobásquet con un triunfo inobjetable sobre Universidad de Santa Cruz por 125 a 75 y terminó por eludir el fantasma del descenso.
Ayer, en el coliseo “Cuidad de Potosí”, el bicampeón nacional mostró un juego explosivo y letal ante los cruceños cerrando con dos triunfos al hilo la llave de la ronda del descenso.
La representación potosina no quiso pasar ningún sobresalto y, con ese objetivo, salió al campo de juego con la idea de liquidar el pleito ante los cruceños lo más antes posible.
Calero fue un huracán difícil de contener para la Universidad, de Santa Cruz, que se vio imposibilitado, en más de una ocasión, de detener los ataques de los locales que en el primer cuarto sacaron una diferencia de 14 puntos en el marcador tras vencer por 28 a 14.
En el segundo cuarto, el cotejo no tuvo un gran cambio ya que el local fue el que propuso mayor juego ofensivo. En este partido la figura fue Pedro Gutiérrez. Fue el máximo anotador del cuadro calereño con 32 puntos.
El bicampeón nacional se adueñó del segundo cuarto por 24 a 14 estirando el global 52 a 28.
