Guabirá se relajó con la mínima ventaja que obtuvo en la primera media hora de juego y como castigo recibió un revés de Wilstermann en el complemento que le dejó con una derrota por goleada (1-4) ayer en Montero.
El regreso a la actividad de los Diablos Rojos iba por buen camino; sin embargo, los descuidos en la marcación le costaron el partido.
