La selección de Estados Unidos, con el joven centrocampista Christian Pulisic, que logró un doblete, venció ayer por 3-1 a la de Jamaica en la segunda semifinal de la decimoquinta edición de la Copa Oro de la Concacaf.
El duelo entre Estados Unidos y Jamaica, que fue la repetición de la final que ambos equipos disputaron en la edición del 2017, estuvo siempre controlado por el combinado de las barras y las estrellas que fue siempre superior en su fútbol, controló más el balón (52 por ciento), fue más eficaz a la hora de tirar a puerta (16 disparos, nueve a puerta) y que decidió que fueron los goles.
El triunfo permite a Estados Unidos llegar por undécima vez a la final del torneo más importante de selecciones de la Concacaf y su rival, el próximo domingo, en el Soldier Field de Chicago, será la selección de México, que ayer, martes, en la primera semifinal, ganó por 1-0 a la de Haití, en la prórroga.
