EFE• Madrid.- Atlético de Madrid solucionó su primera victoria en esta Liga y un apuro en el estadio "Wanda Metropolitano" agarrado una vez más a un gol de Antoine Griezmann, al que le bastó un chispazo en todo el encuentro, y a las paradas de Jan Oblak, indispensables ambos para derribar a un competitivo Rayo Vallecano.
Del gol del delantero francés y de las intervenciones salvadoras del portero esloveno en el tramo final, determinante cuando su equipo asistía encerrado a los instantes finales para contener la ambición y los méritos de su rival, que hizo mucho más para ganar o empatar que para perder, surgió ganador el bloque de Simeone.
Al Atlético aún le falta tiempo. El campeón de la Supercopa de Europa mantiene muchas dudas en el comienzo de la Liga.
Da igual que el Griezmann aún no esté a su mejor nivel físico ni técnico, que su pretemporada haya tenido los condicionantes del Mundial logrado en Rusia o que apenas hubiera entrado en juego en sesenta y tantos minutos. Tiene gol, muchísimo. Le bastó un córner de Lemar, un rechace y un balón suelto para el 1-0 (m. 63).
