El guardameta Willy Caballero apretó la soga de Argentina en el Mundial de Rusia con un error garrafal que desestabilizó a su selección y provocó su caída cuando apretaba a Croacia, clasificada para octavos con el gol regalado a Ante Rebic y con la traca final de Luka Modric e Ivan Rakitic.
El portero de Chelsea será señalado durante mucho tiempo. Messi se quitará la losa de ser el objetivo número uno de las críticas. Su fallo, en el inicio de la segunda parte tras un pase absurdo que se convirtió en un presente jugoso para Rebic, frenó a su equipo cuando por fin había encontrado una pequeña identidad.
El choque llegaba con historia. Con todas las críticas del mundo a sus espaldas, Argentina no podía fallar. El empate inaugural ante Islandia dejó un saco lleno de dudas para los hombres de Jorge Sampaoli, pero el más señalado fue Lionel Messi tras fallar un penal que podría haber sido decisivo. Ese error provocó el debate eterno sobre el jugador de Barcelona y su suficiencia cuando juega con la selección.
Igual que será recordado el fallo de Messi, el de Willy Caballero también tendrá su historia. El portero de Chelsea decidió dar un pase picado a Mercado y le salió mal que aprovechó Ante Rebic para inaugurar el marcador con una volea que no era fácil. Entoces, "La Bombonera" de Nizhny Novgorod encontró su víctima y no dejó de silbar a su portero cada vez que tocaba la pelota.
El daño estaba hecho, pero aún quedaban 27 minutos de juego en los que Argentina aún podía soñar con despertar de la pesadilla. Sampaoli sacó al campo a Gonzalo Higuaín, a Cristian Pavón y a Paulo Dybala y se lanzó a por Croacia con desesperación. El orden del primer tiempo ya era pasado y Croacia se ordenó atrás para buscar la puntilla al contragolpe.
