No era así como los brasileños imaginaban el estreno de la aplaudida selección de Tite en el Mundial. Pero el decepcionante empate contra Suiza obliga a la Canarinha, que reza para que a Neymar le respondan las fuerzas, a vencer hoy a una Costa Rica que se juega la vida en San Petersburgo.
A las (8:00 hora boliviana), todos los ojos volverán a estar en el jugador más caro de la historia tras su frustrante debut del domingo 17. Ante Suiza, se vio a un todavía limitado “Ney” que abusó de las jugadas individuales y acabó cojeando después de llevarse un récord de diez faltas de la defensa helvética.
Pero el susto aún sería mayor cuando, tras reaparecer de buen humor en el entrenamiento del martes 19, tuvo que marcharse antes de tiempo y de nuevo rengueando. El aire se cortó entonces en Sochi, con la lesión en el pie derecho que le tuvo tres meses parado todavía muy reciente.
Los médicos se apresuraron a subrayar que los dolores no tenían nada que ver con aquello -ahora la zona molesta es el tobillo-, y el propio delantero tranquilizó a la hinchada el miércoles, tras ejercitarse de nuevo con el grupo.
