El Deber.- Decidido a demostrar que no solo es poderoso solo alrededor de Neymar, Brasil se medirá hoy viernes a las 12:00 (hora boliviana) a Rusia en el mismo estadio que acogerá la final del Mundial que le obsesiona. Pero para regresar a Moscú el 15 de julio antes deberá probar que superó las dependencias del pasado.
Tras el duelo del estadio Luzhniki, a la Canarinha le espera otra experiencia terapéutica: el reencuentro con la selección de Alemania tras el traumático 7-1 de la Copa que perdió en casa.
