Después de tres días de un ajetreo sin parangones, en los que miles de espectadores se desplazaron al Cuartel General del Ejército del Perú, conocido como el Pentagonito, para admirar los poderosos autos, camiones, motocicletas y cuadricilos, Perú está listo para bajar la bandera a cuadros del Dakar 2018, la prueba más dura, peligrosa y exigente del mundo.
Los aficionados a los fierros de Lima y de varias ciudades del Perú, que seguirán la prestigiosa competencia, disfrutaron de la exhibición de los vehículos oficiales, de la firma de autógrafos de los afamados pilotos y de los simuladores, entre otras atracciones en el Dakar Village.
Como ocurre con los otros dos países que forman parte de esta 40 edición, Bolivia y Argentina; Perú organizó varias actividades culturales para promocionar sus mejores destinos turísticos en la "Carpa Perú", inspirada en el santuario arqueológico de Pachacámac, donde se mostraron danzas de las regiones por donde pasará la carrera.
Lima ya sabe de lo que se trata, pues fue escenario de la final del rali 2012 y dio la partida a la competencia de 2013, pero por reclamos de ambientalistas que se quejaron de supuestos daños de los corredores y los turistas a zonas protegidas, Perú dejó de formar parte del trazado de la prueba.
