Un gol anotado por Everton a los cinco minutos de la prórroga llevó al triunfo ante el Pachuca al Gremio de Porto Alegre para situarse, por primera vez en su historia, en la final del Mundial de Clubes, que disputará contra el ganador del partido entre Real Madrid y Al Jazira.
El campeón de la Copa Libertadores necesitó del tiempo extra para superar al representante de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, que luchará por el tercer puesto con el perdedor de la otra semifinal.
El equipo mexicano, que cumple en este 2017 su cuarta participación en un Mundial de Clubes y que también necesitó de la prórroga para superar a Wydad Casablanca marroquí, aspira ahora a mejorar el cuarto puesto que obtuvo en 2008, su mejor papel en esta competición.
El campeón sudamericano cumplió con su condición de favorito, aunque necesitó más esfuerzo para vencer a su rival.
