Una gran reacción en los últimos cinco minutos permitieron a la Universidad Católica, de Chile, empatar ayer martes 2-2 un partido que tenía perdido en el minuto 85 ante el Atlético Paranaense en el debut de ambos equipos en la fase de grupos de la Copa Libertadores.
Los locales, que jugaron una buena primera mitad, se durmieron tras ponerse con 2-0 en el marcador y permitieron que los chilenos, a base de raza y orgullo, se fueran de la Arena da Baixada con un valioso punto.
