El Sevilla tiró de oficio para asaltar el Estadio de Gran Canaria, donde nadie había ganado esta temporada en la Liga española, y venció a la UD Las Palmas con un gol en tres toques: saque de Sergio Rico, prolongación de Iborra y definición de Correa.
La actuación del portero sevillista fue decisiva, no solo con sus grandes intervenciones durante el partido, sino también en el inicio de la jugada que decidió el encuentro a diez minutos del final.
Las Palmas y Sevilla atesoran su mayor fortaleza en el ataque, pero no supieron sacar producto de las debilidades de las defensas en el fútbol que elaboraron.
Y es que en la zaga local, además del lesionado Míchel Macedo, también faltó su mejor hombre, Pedro Bigas, por unas molestias musculares que le dejaron fuera de la convocatoria a última hora, mientras que en el Sevilla, condicionado por las bajas, Sampaoli jugó con una defensa de cuatro y con Sarabia como lateral izquierdo.
