Los jugadores de San José dedicaron la jornada de descanso para realizar una vigilia en el frontis de la sede del club, como protesta por la deuda salarial de más de tres meses y la ausencia del presidente del club Edwin Zeballos, para solucionar la demanda de los futbolistas. Los jugadores garantizaron su presencia para el cotejo del jueves ante Blooming, pero afirmaron que su situación es insostenible.
Tras la victoria del domingo ante Petrolero (2-1), ningún dirigente del club se hizo presente a explicar las posibles soluciones para el pago de sueldos. A algunos se les debe tres sueldos y a otros hasta cinco meses.
“Estamos solos, termina el partido, ganamos, igual estamos solos nadie se hace cargo de esto, no hay dinero para nada, las familias ya están sufriendo”, disparó el delantero Gerardo Yecerotte.
