El tenista número dos del mundo, Andy Murray, se acerca un poco más a su sueño de derrocar del trono del tenis mundial a Novak Djokovic, tras ganar ayer la final del Erste Bank Open de Viena por 6-3 y 7-6 (6) al francés Jo-Wilfred Tsonga.
Murray cumple así con la primera parte del plan para asaltar el número uno y se queda solo a 415 puntos del serbio Djokovic, distancia que tratará de recortar en el Masters 1000 de París.
El escocés salto a la pista con la intención de terminar el partido lo antes posible. En la primera ocasión que tuvo, rompió el servicio de Tsonga y confirmó su saque con un 40-0: juego en blanco y 3-0 a favor del escocés. Así se le ponía de cara un primer set que terminó ganando por 6-3.
Y es que este domingo Murray no jugaba para ganar el ATP 500 de Viena: lo hacía por el número 1 de la ATP, y eso se notaba en la pista.
