El Inter cayó ayer por 1-0 en el campo del Sampdoria, al recibir un gol decisivo de Fabio Quagliarella, y sigue sin ver luz en la Serie A italiana, en la que solo consiguió una victoria en los últimos seis partidos y bajó hasta la undécima posición.
Los "nerazzurri" lo dieron todo en la recta final para recuperar la desventaja pero volvieron a mostrar graves dificultades a nivel de solidez defensiva y creación de juego en el centro del campo, lo que provocó su séptima derrota de la temporada (entre Liga Europa y campeonato).
