La gimnasia rusa se llevó el oro olímpico por quintos Juegos consecutivos, pero no de la esperada mano de Yana Kudryavtseva, triple campeona mundial, sino de la de Margarita Mamun, siempre a la sombra de su compañera y que en Río encontró por fin la oportunidad de superarla.
Una Kudryavtseva majestuosa antes y después perdió su ventaja con un error inusual con las mazas, una caída en la última recepción, que no pudo compensar con su brillante actuación final con la cinta.
Mamun sumó durante la final 76,483 puntos y fue la única con sus cuatro ejercicios con nota por encima de 19.
Kudryavtseva ganó la plata -perdió el oro, más bien-, con 75,608 y la ucraniana Ganna Rizatdinova se apropió del bronce con 73,583, tras una cerrada lucha con la surcoreana Son Yeon Jae (72,898).
“Kudry” fue campeona mundial en 2013, 2014 y 2015, los dos últimos años con Mamun en la segunda plaza.
