Chile, con cuatro goles de Eduardo Vargas, se clasificó ayer para las semifinales de la Copa América Centenario, donde se medirá a Colombia, tras endosarle un repaso histórico a México (0-7), que cayó de forma humillante tras 22 partidos seguidos sin conocer la derrota.
El campeón de América habló sobre el campo. De poco sirvió el abrumador dominio tricolor en las gradas del Levi's Stadium -que registró una asistencia récord-, ni el 1-0 que se llevó México en el amistoso entre ambos conjuntos hace un par de semanas.
La exhibición de Chile fue absoluta. Y Vargas, que vio peligrar su participación en el encuentro por un problema de salud de su madre, vio refrendado su esfuerzo con una actuación inolvidable.
El choque enfrentaba a los dos equipos más ofensivos del torneo, con 45 tiros a puerta de Chile y 43 de su rival hasta hoy, y desde el pitido inicial se notó que ambos conjuntos tenían sed de balón y ganas denodadas de atacar a la yugular a su contrincante.
Los de Pizzi apostaron por presionar muy arriba y así lograron encorsetar a México, a quienes negaron la posesión de balón para imponer un juego muy vertical que dio sus frutos rápidamente en el minuto 9 con un magnífico pase de Vidal que Puch a punto estuvo de convertir de no ser por la barrida de Araujo en el último momento.
