Barcelona y Sevilla pugnan hoy a las 15:30 (hora boliviana) en la final de la Copa del Rey por un título cuya consecución supondría para ambos poner la guinda a un curso excelente, ya que en caso de triunfo azulgrana lo sumarían a la Liga ganada hace una semana y si es de los andaluces, el doblete sería con su reciente Liga Europa.
El partido llega para los dos conjuntos en un momento álgido, especialmente de ánimos, y quizá más el Sevilla, que entrará en el Vicente Calderón mañana a las 21.30 horas como vigente campeón de la 'Europa League', torneo que el miércoles alzó por quinta vez en su historia, y el tercero de forma consecutiva.
Esto hace que los sevillistas, que aplazaron la celebración hasta el próximo lunes para preparar su nuevo duelo con el todopoderoso Barcelona, afronten con el ánimo por las nubes su octava final de Copa, pero también puede pasarles factura el desgaste físico sufrido en Basilea para remontarle y ganarle al Liverpool (3-1), sobre todo al haber tenido sólo cuatro días de margen entre una y otra cita.
