Un partido vital, un campo, el Ciutat de Valencia, donde nunca ha ganado en la era Simeone y el Levante prueban al Atlético de Madrid en su penúltima oportunidad de subir al liderato de la Liga, con la victoria como único resultado válido contra un rival descendido, pero siempre incómodo para él.
Dos empates y dos derrotas, una cuando luchaba por el título del campeonato que ganó en el curso 2013-14, alertan al conjunto rojiblanco de un duelo de mucha más complejidad de la que retratan los números -una distancia de 56 puntos-, las posiciones -segundo contra último- y las circunstancias: todo en juego para el
Atlético y sin nada en disputa para el equipo valenciano, ya en Segunda.
El desgaste del Atlético por el intenso choque del pasado martes en la Liga de Campeones contra el Bayern Múnich, del que salió clasificado para su segunda final de la Copa de Europa en las últimas tres temporadas, es otro hándicap para el Atlético, aunque encara el tramo final a tope en lo físico y en lo anímico.
