Aún latente el batacazo del 3-0 en Turín del pasado 12 de marzo, Cristiano Ronaldo y el Juventus miden la dimensión del nuevo Atlético de Madrid, un equipo diseñado y preparado para competir por todo y que reinicia su mayor obsesión, la Liga de Campeones; la única frontera que todavía se le resiste.
Dentro del grupo D, junto al Bayer Leverkusen y el Lokomotiv Moscú, se presupone un pulso entre el Atlético y el Juventus por el liderato, donde asume una relevancia irrebatible el partido de hoy.
