A falta de solo seis meses para la apertura de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, tras la reciente finalización del pabellón Arena Carioca 1 y del Centro de Hockey, las obras de construcción de las infraestructuras deportivas necesarias para el evento se acercan, por fin, a su conclusión.
Atrás parecen quedar los meses en los que la ciudad estaba patas arriba en nombre de los Juegos Olímpicos y de su legado. Atrás, también, empiezan a quedar las preocupaciones por los atrasos, ya fueran por cuestiones técnicas o por los escándalos que salpicaron a algunas de las empresas contratadas para el proyecto.
En ente momento los últimos quebraderos de cabeza de las autoridades obedecen a los atrasos sufridos en la construcción del nuevo velódromo y a la paralización de las obras del Centro de Tenis por la rescisión unilateral del contrato con la empresa responsable de su construcción.
El 80 % del velódromo ha sido completado, la demora en la construcción llevó a posponer la celebración.
