El Atlético restauró su situación, remontó ante el Eibar y restableció su camino en la Liga, al acecho del líder, el Barcelona, al que acosaba ya antes de encadenar dos tropiezos seguidos y asimilar la eliminación de la Copa del Rey.
En una tarde que empezó cuesta arriba y acabó festiva, con Fernando Torres como autor de su gol 100 y Diego Pablo Simeone también como centenario, el cuadro rojiblanco regresó a su estado natural, el de la pelea por los objetivos. Ya está a la altura del campeón, que en la mañana del domingo visita al Levante.
El cuadro rojiblanco enterró las dudas generadas tras el empate ante el Sevilla en el Calderón y el revés encajado en Barcelona, que provocó, además, el debilitamiento del once preferido por su técnico.
En esta ocasión, el Atlético recondujo su partido con una reacción imponente con el 0-1, directo a la remontada, transformada con dos saques de esquina de Koke y dos cabezazos del uruguayo José María Giménez y Saúl Ñíguez y completada con el tanto cien de Fernando Torres con el conjunto rojiblanco (3-1).
