El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, expresó confianza ayer en las medidas de seguridad para los Juegos Olímpicos de 2016, pero advirtió que “tenemos que preocuparnos”, luego de los ataques terroristas en París hace apenas una semana.
“Tenemos que preocuparnos”, dijo Paes, hablando en las instalaciones de hockey sobre césped. “Los ataques en París no fueron a París, sino a todo el mundo civilizado... Eso puede suceder en cualquier parte y nosotros vamos a tener que cuidar la seguridad de los Juegos Olímpicos. Y las cosas van a salir bien”.
Funcionarios del gobierno brasileño han dicho que unos 85.000 soldados, policías y agentes de seguridad serán desplegados para los Juegos de Río.
José Mariano Beltrame, un alto funcionario de seguridad del estado de Río de Janeiro, dijo previamente en la semana que los planes de seguridad para los Juegos no han cambiado a raíz de los ataques en París.
