Marco Antonio Ortega, es el médico que tratará de curar las heridas de un lastimado fútbol boliviano, al ser el máximo candidato a ocupar el puesto de Carlos Chávez como nuevo presidente de la Federación Boliviana de Fútbol. El potosino de 38 años, que se dedica a salvaguardar la salud de la sociedad, trasladará toda su experiencia de sanar un organismo tan delicado, como lo es actualmente la FBF.
De ser elegido como titular federativo, tendrá la misión principal de encabezar la búsqueda del nuevo entrenador de la selección boliviana de cara a las eliminatorias para el mundial de Rusia. El también mandamás de la Liga deberá encontrar una solución al problema con Fabol y los clubes que deben dinero a jugadores por el anterior campeonato.
El dirigente potosino conoce muy bien la estructura del fútbol boliviana, ya que hasta hace poco estuvo ligado a la cabeza de Real Potosí, equipo que lo empujó a representarlos en la directiva del seno liguero. Ortega lleva más de cuatro años ejerciendo el cargo dentro del fútbol.
