La Feria Internacional del Libro (FIL) La Paz cerró su edición de 30 años con 118.578 visitantes, cifra que supera la asistencia registrada en 2025 y 2024 y confirma el crecimiento sostenido del encuentro cultural, que durante 12 días reunió a lectores, familias, estudiantes y autores nacionales e internacionales.
El dato representa un incremento de más de 14.000 visitantes respecto al pasado año, cuando la feria recibió a 104.486 personas, y también supera los 101.657 registrados el anteaño pasado.
“Después de 30 años, la Feria del Libro de La Paz ha demostrado que es una apuesta por la cultura y que se ha consolidado a lo largo del tiempo”, afirmó el presidente de la Cámara Departamental del Libro de La Paz (CDLLP), Carlos Ostermann, al evaluar los resultados de esta edición.
El crecimiento se reflejó también en la diversidad de la programación. Durante los 12 días se desarrollaron 575 actividades: 375 propuestas culturales en las cuatro salas y el escenario principal, además de 200 actividades en el bloque Verde, destinadas a niñas, niños y familias.
Las jornadas de ingreso libre concentraron parte de la mayor afluencia. El día de la inauguración, el 29 de julio, se registraron 4.369 visitantes, mientras que el feriado del 6 de agosto llegó a 24.347 personas, una de las cifras más altas de toda la feria.
La FIL también amplió su llegada al público escolar con la participación de unos 15.000 estudiantes de 140 unidades educativas. A ellos se sumaron delegaciones de municipios y comunidades, entre ellas Desaguadero, Achocalla, Huajchilla, Viacha y Chonchocoro, cuyos visitantes recorrieron los espacios y participaron en las actividades.
La presencia internacional fue otro de los componentes de esta edición, con 39 autores provenientes de 19 países, entre ellos México, Perú, Chile, Suiza, España, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Francia, Suecia, Brasil, Argentina y Paraguay.
La programación artística, por su parte, incluyó aproximadamente 50 presentaciones de teatro, danza, performance y música, además de los conciertos de Luzmila Carpio y Rodrigo ‘Grillo’ Villegas en el marco de FIL-Suena.
Ostermann destacó la participación de Perú como País Invitado de Honor, que llevó a la fiesta literaria una programación vinculada con los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países. La delegación peruana también propuso una mirada sobre la Confederación Perú-Boliviana, iniciativa que, según el representante de la CDLLP, permitió “relanzar las relaciones entre Perú y Bolivia”.
La Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Laboratorios Bagó Bolivia y la Cinemateca Boliviana también contribuyeron a la programación con exposiciones, conversatorios, presentaciones de libros y actividades artísticas. Entre las propuestas destacó la muestra dedicada al fotógrafo Martín Chambi y la participación de organizaciones como la Unión Europea en el espacio infantil.
Para Osterman, el próximo desafío es que la Feria Internacional del Libro de El Alto se proyecte como un evento de alcance nacional.
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