Doce esculturas de cerámica llevarán a plazas, espacios culturales y públicos de Tarija las historias e identidades de pueblos y comunidades que forman parte de la diversidad cultural del departamento. La colección “Barro y Memoria”, de la artista Yanira Orihuela Mamani, iniciará el 16 de agosto un recorrido por distintos espacios de la región.
La propuesta fue seleccionada en la cuarta Convocatoria de Fomento a la Productividad Cultural y la Creación Artística del Centro de la Revolución Cultural (CRC), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, y plantea un encuentro entre el arte contemporáneo, la memoria y las raíces culturales de Tarija.
Las 12 piezas de mediano formato están inspiradas en los pueblos weenhayek, tapiete y guaraní, además de las identidades chapaca, churumata y chuncho. La colección convierte sus historias, símbolos y expresiones culturales en esculturas que buscan ampliar la mirada sobre la identidad tarijeña y dar espacio a memorias que permanecieron poco representadas en el ámbito artístico.
