E n la clausura de las semanas de misión de la Iglesia Católica de Potosí, el obispo de la Diócesis aprovechó para recordarles a las autoridades su misión de servicio al pueblo, en lugar de causarle sufrimiento.
Con una misa multitudinaria que colmó el Coliseo Cerrado 10 de Noviembre, ayer se clausuró la “Gran Misión”, por el centenario de la Diócesis de Potosí. La celebración se realizó a los pies del Señor de Manquiri, que llegó desde su comunidad para estar en la misa que fue presidida por el obispo de la Diócesis de Potosí, Renán Aguilera.
Las parroquias de la ciudad, unidades educativas y población católica junto a los sacerdotes de las parroquias se congregaron al cierre de las tres semanas de misión de la Iglesia Católica que tuvo varias actividades de confraternización con la población para difundir la palabra de Dios.
El obispo de Potosí agradeció a quienes participaron de las actividades. “Somos la Iglesia de Dios, una Iglesia que peregrina en Potosí, una Iglesia de la que somos parte importante”, dijo.
Afirmó que la misión es anunciar a Jesucristo, muerto y resucitado. Destacó que desde unidades educativas parroquias y comunidades se han sumado a estas actividades abriendo las puertas para recibir a los misioneros.
“La misión que nosotros estamos llamados a realizar, tiene que ser siempre desde el servicio”, afirmó, por lo que los miembros de la Iglesia deben ser servidores, y no personas que se aprovechan de las necesidades del pueblo.
