Es como el mundial de fútbol, pero para los investigadores. El Congreso de la Asociación de Estudios Bolivianos (AEB), que se realiza cada dos años y tiene a Sucre como su sede permanente, volverá a realizarse esta semana, luego de su pausa más larga: cuatro años, por culpa de la pandemia.
Las conferencias arrancarán a partir de las 14:30 de este lunes 17, en el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB), que es apenas uno de los cuatro escenarios en los que se realizará el cónclave, todos ellos repositorios dependientes de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia. No obstante, el movimiento se advertirá desde la mañana, con las inscripciones y los trabajos preparatorios.
La mesa 2, denominada “Transformaciones, desafíos y pluralidad de horizontes en la literatura y la crítica boliviana contemporánea”, arrancará en el auditorio del ABNB con la conferencia “Melodramas del miedo a lo indígena como síntoma de clase: el caso de Alcides Arguedas y Ricardo Jaimes Freyre” que será ofrecida por Mercedes Maya Medrano de la Union College, de Lincoln, Nueva York, Estados Unidos. A la misma hora, Weimar Giovanni Iño Daza, del Posgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andrés (Cides-Umsa) estará presentando “Los recursos evaporíticos del salar de Uyuni: un acercamiento histórico (1973-1993)”, pero en el salón Rück.
Detallar las conferencias que serán presentadas en este congreso, que es el número 11 en la historia de la AEB, es imposible por razones de espacio: son más de 300 y están divididos en 33 mesas. Habrá, además, tres talleres y diversos actos académicos, desde presentación de libros hasta homenajes a figuras consulares de la investigación, como Thérèse Bouysse-Cassagne, Hans van den Berg y Fernando Cajías. Bouysse-Cassagne, por ejemplo, presentará la charla magistral “A propósito de minas y wakas en el Collasuyo”, en el auditorio del ABNB, el próximo jueves.
