En una celebración especial, ayer en la Santa Basílica Catedral de Potosí, todos los sacerdotes y religiosas de Potosí participaron de la Misa Crismal, que es la celebración donde se realiza la bendición de los óleos de los enfermos y de los catecúmenos, además de la consagración del Crisma.
El obispo de la Diócesis de Potosí, Renán Aguilera, informó que esta celebración tiene un especial significado para quienes le dedican su vida a Dios.
“Es una celebración especial porque nosotros conmemoramos y reafirmamos nuestro sacerdocio que es el sacerdocio de Cristo”, dijo. En la celebración se tuvo la presencia de los párrocos de los templos del Departamento.
Asimismo, las hermanas de las congregaciones religiosas participaron de la celebración especial.
En la homilía, el obispo recordó que los servidores de Dios fueron llamados para ser sacerdotes.
“Somos sacerdotes en virtud a este don maravilloso de El mismo Cristo, Él es el único sacerdote y de ese sacerdocio participamos nosotros por amor”, afirmó.
Es así que los sacerdotes están llamados a ser testigos de Dios. Recordó que la fidelidad puede ser fácil en tiempos buenos, pero es en tiempos difíciles que se requiere la fidelidad de los religiosos para cumplir la tarea de Jesús, para seguir anunciando lo que Jesús hizo. Por ello, convocó a que los sacerdotes hagan presente la palabra de dios en las comunidades.
