El país vive a plenitud el Carnaval 2023. Tras dos años en los que la pandemia del coronavirus modificó la forma en la que se celebra esta festividad, este año, pese a que todavía hay contagios, el carnaval se celebra casi como era en 2020, antes de la emergencia sanitaria por el coronavirus.
En Bolivia, el Carnaval de Oruro, que fue declarado por la agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, retorna a su plenitud esta gestión y se convierte en una de las representaciones culturales más importantes del Estado Plurinacional en el ámbito internacional.
Ayer se desarrolló la entrada folklórica, en la que miles de bailarines de más de medio centenar de fraternidades recorrieron por cuatro kilómetros la ciudad de Oruro, desde la avenida 6 de agosto hasta el Santuario de la Virgen del Socavón.
En esta actividad se tuvo la presencia de invitados, influencers y otros personajes que le dieron brillo a esta entrada.
Según la agenda, este domingo 19 de febrero se desarrolla la entrada del Corso.
Al otro lado del país, en Santa Cruz, pese a diferentes versiones respecto de la realización del carnaval, la suspensión de algunas actividades precarnavaleras, la renuncia de la reina del Carnaval, y posterior elección de otra soberana, ayer se realizó el Corso Carnavalero del que solo los ballets y el carro alegórico de la comparsa coronadora, Januchos Jr., eran los únicos que podrán circular por esta zona residencial, la actividad debía concluir como máximo a las 01:00 de este domingo. Pero, al caer la noche, el corso no iniciaba.
En el resto del país, el fin de semana se vistió de carnavales, con danzas, disfraces y juego con agua en las diferentes ciudades de Bolivia.
POTOSÍ
En la ciudad de Potosí, prácticamente toda la semana previa a este sábado y domingo de carnaval, las calles se tiñeron de comparsas de unidades educativas que se organizaron para salir en diferentes horarios con disfraces, bandas y juego con agua y espuma. El juego con agua, especialmente en plazas, como el centro histórico de la ciudad, se intensificó en la semana, más en los días en los que no hubo lluvias y el clima se tornó favorable para este tipo de actividades recreativas.
