Se llama Tomás Flores Villca. Parece el nombre de una persona pero, en realidad, es un gato, un "gato gringo", que es el identificativo que los andinos les dan a los gatos que tienen la pelambre amarilla, igual que las cabelleras de muchos extranjeros.
Tomás, o, si quiere, Tom, es llamado así porque forma parte de una familia que lo quiere y cuida. Se enfermó y, pese a que no le tocaba salida, el varón de su familia, Julio Flores, lo llevó al veterinario quien le hizo una intervención quirúrgica. Estaba retornando a su casa cuando fue detenido por los militares. Aplicando la ley, los soldados lo sometieron al arresto de ocho horas pero también se llevaron a Tom con él.
Lea aquí la nota de la detención
La esposa de Julio, y mamá adoptiva de Tom, se comunicó con El Potosí para pedir que se salve al gato que, durante el encierro, había dado síntomas de empeorar. A partir de ahí empezaron las gestiones de este diario para ponerlo a salvo.
En el video encontrará los detalles.
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