Mediante dos comunicaciones oficiales emitidas ayer para el gobernador, Omar Veliz, y el alcalde de Potosí, Luis Alberto López, el Ministerio de Culturas y Turismo ordena la paralización de las cuestionadas obras de restauración del templo de Salinas de Yocalla y de construcción del museo subterráneo en la calle Junín.
Ninguna de las dos notas especifica las razones que movieron a ordenar la paralización de obras y en ambas se menciona como causal el hecho de que no fueron exhibidas las autorizaciones del ministerio para haberlas ejecutado.
Ambas obras fueron cuestionadas, no solo en las redes sociales sino también en la reunión de evaluación que se realizó el miércoles, tras la visita de una comisión de alto nivel del ministerio que llegó a Potosí de oficio para verificar el alcance de las denuncias.
En el caso del templo de Salinas de Yocalla, se cuestiona el excesivo uso de cemento no solo en la unión de piezas sino en el revoque de muros, a tal extremo que estos trabajos ya no pueden llamarse restauración sino, prácticamente, la construcción de una nueva obra. En la inspección realizada al lugar, también se evidenció el uso injustificado de barniz en la portada del monumento.
En cuanto a la construcción del museo subterráneo en la calle Junín, la Dirección de Patrimonio señaló que no existe peligro para los cimientos de la catedral y el colegio Pichincha, en cuyo medio se encuentra, pero no pudo justificar los constantes cambios de orientación del proyecto que comenzó como "museo de catacumbas y criptas" y pasó a simplemente "museo subterráneo".
