El diseñador Jhon Pacheco estuvo en Potosí para brindar conferencias a profesionales de la sastrería y costura y plantearles un desafío, el de aportar por el valor sobre el precio
“Cada taller, cada empresa de confección, tiene una cadena de valor, pero no todo el mundo tiene los eslabones dentro del mismo taller. En el caso mío y de varios, manejamos desde el diseño, patronaje, transformaciones, tendido y marcado, fichas técnicas, el corte, la confección y al final viene el otro eslabón al que le llamamos acabados o embellecimiento”, explicó.
Es en este punto en el que a la pieza se le añaden detalles, en los que los confeccionistas tienen fallas. “La mayoría de los sastres y modistas creen que la confección lo es todo, por eso es que también tienen los precios bajos. En cambio, los que desarrollamos desde el diseño, estamos en otro tipo de mercados”, agregó. El mercado de precio, donde los precios bajos son los comunes, es el de mayor frecuencia en el mercado. Sin embargo, el mercado de valor, valora los elementos de la silueta y la pieza terminada. La diferencia es notable: cuando las prendas comunes no pasan de los mil bolivianos, una prenda de marca con detalles, puede llegar a costar cuatro veces más que la otra. Por ello destacó en la necesidad de trabajar la marca y los detalles.
