Un total de nueve ejemplares de aves silvestres, que fueron rescatadas en diferentes circunstancias por los protectores de animales y la Policía Forestal y de Medio Ambiente (Pofoma) partieron anoche con rumbo a un parque donde podrán rehabilitarse con el fin de que sean reinsertadas en su hábitat.
Cuatro parabas azules —que es una especie en peligro de extinción—, una paraba roja, un águila, un loro pequeño verde, un loro de cabeza azul y otro de cabeza roja fueron acomodados con el mayor cuidado posible en una furgoneta que partió hasta el parque de aves Agrofoli, ubicado en el kilómetro 12 de Cochabamba, a la altura de Quillacollo, que es prácticamente un santuario de especies silvestres y donde existe personal especializado en la rehabilitación de estos animales.
Tuvieron suerte, porque los rescataron y enviaron a un lugar donde podrán rehabilitarse, pero la mayoría de los que llegan a Potosí terminan muriendo antes de tiempo. La responsable de Animales S.O.S., Romina Olivera, explicó ayer que las parabas tienen una expectativa de vida de 70 años, pero al traerlas a una ciudad con clima frío, como Potosí, se la reduce a solo cinco años. Como todavía existe gente que compra estos animales, para tenerlos como mascotas, hay gente que se dedica a cazarlas violando la ley 1333, del Medio Ambiente, que fija penas de hasta dos años de cárcel a quienes capturen especies silvestres. Incluso el traslado pone en riesgo la vida de las aves porque tres de cada diez mueren en el trayecto.
