La muerte de un perro, que supuestamente fue ahorcado luego de morder a un número indeterminado de personas, ha puesto en entredicho el trabajo del Centro Municipal de Zoonosis (Cemzoo) y podría ocasionar un proceso por incumplimiento de deberes a algunos de sus funcionarios.
Los hechos ocurrieron desde ayer por la mañana, cuando el animal comenzó a morder personas en la zona del mercado Abasto. Según se puede leer en la cuenta de WhatsApp “Red Protección Animales”, los vecinos del lugar se comunicaron con el Cemzoo para reportar lo que ocurría, pero el personal de ese centro no acudió a los pedidos de ayuda. Frente a esa inacción, llamaron a los voluntarios de las organizaciones de defensa de los animales.
A las 15:14, la presidenta de la Asociación Protectora de Animales, Alba Quispe, reportó lo que estaba pasando a través de la referida cuenta. A las 15:17, la presidenta de Animales SOS, Romina Olivera, emitió un segundo reporte señalando que a ella también le llamaron comunicándole lo que pasaba en el mercado Abasto. A esa misma hora, Quispe insistió porque, según su mensaje, el perro había mordido a otras dos personas. Olivera también insistió porque, según dijo, los vecinos reportaban que el perro tenía rabia. El director del Cemzoo, Omar Berazain, leyó todos los reportes a las 15:31 pero no dijo ni hizo nada.
