Representantes de por lo menos 16 naciones originarias de Bolivia se reunieron en Sucre para analizar la coyuntura y, a tiempo de reclamarles a los políticos que respeten a esas culturas, les exigen respeto y cumplimiento de sus derechos.
En un documento difundido ayer, esos representantes recuerdan que “las naciones y pueblos indígena originario campesinos tenemos territorios, tenemos sistemas propios de autogobierno, somos pacíficos, protegemos la vida y la naturaleza, (y) no destruimos bienes públicos o privados con armas destructivas como dinamita”.
Al hacer estas puntualizaciones, estas naciones marcan distancia respecto a los hechos de violencia que ocurrieron en los últimos días en el país y causaron la muerte de hasta una treintena de personas. Según versiones que salen del Movimiento Al Socialismo (MAS), miembros de los pueblos originarios habrían salido de sus pueblos para defender a ese partido.
