El 1 de diciembre 1907, el sacerdote franciscano José Antonio Zampa fundaba las primeras Escuelas de Cristo, así llamadas por su opción preferencial por los pobres. Fue el primer paso de un fenómeno que no se limitó a la educación y que pervivió en el tiempo. Ayer, gran parte de la comunidad de las Escuelas de Cristo le rindieron homenaje.
Las Escuelas de Cristo fijaron como fecha de su aniversario al de la muerte de Zampa quien pasó a la gloria el 6 de diciembre de diciembre de 1935. Por ello, muchos de sus integrantes desfilaron ayer por las calles potosinas y remataron en la plaza que lleva el nombre de su fundador, entre las calles Quijarro y Bustillos, junto al cuartel del Regimiento Pérez III de Infantería.
Las primeras Escuelas de Cristo fueron cuatro, una de varones en la parroquia de San Pedro, una para niñas en la calle Victoria y dos más, también para niñas, en la parroquia de San Juan. Entre 1908, cuando todas aquellas comenzaron a funcionar, y 1927 ya había 58 escuelas para educación de indígenas en Cotagaita, Vitichi, Potobamba, Ravelo, Colquechaca, Tinquipaya, Tarapaya, Betanzos, Manquiri, Chaquí, Vilacaya Torotoro y Caiza “D”. Para ese entonces, la famosa escuela de Warisata no existía.
