La crisis de combustibles comienza a pasar factura a la minería potosina. El impacto se siente en el ritmo de las exportaciones, debido a las dificultades logísticas provocadas por la provisión irregular de carburantes que generaron demoras en los despachos del sector productivo.
El problema, que inicialmente golpeó con mayor fuerza al transporte y a la población, ahora alcanza a uno de los principales sectores generadores de ingresos y divisas para el Departamento: la minería.
La falta de distribución de combustibles generó dificultades y un efecto directo sobre la cadena logística de la actividad minera. El impacto adquiere especial relevancia para Potosí, donde la minería constituye uno de los principales pilares de la economía departamental. Cualquier interrupción en el transporte de concentrados y minerales hacia los puntos de comercialización y exportación puede traducirse en retrasos en la generación de ingresos.
David Cruz, director regional del Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) Potosí, informó que las restricciones en el suministro de combustibles obligaron al sector minero a realizar ajustes en su logística, afectando temporalmente el ritmo habitual de las exportaciones.
