Comenzó la venta de espacios para presenciar las entradas de Ch’utillos y, una vez más, se impuso el caos. La Alcaldía, que es la organizadora de la fiesta, dijo que el desorden fue ocasionado por los revendedores y anunció sanciones.
El alcalde, Williams Cervantes, admitió anoche que inicialmente se había previsto vender los puestos en el coliseo de Las Delicias pero, al ver que la gente ya había instalado filas y carpas en ese lugar, decidió cambiar su planificación y es por eso que la venta comenzó en el complejo ferroviario.
Hubo filas y reclamos de mucha gente que estaba en la fila y aseguraba que la venta seguía patrones de favoritismo, acusación que rechazaron las autoridades municipales. “Ya en una primera parte hemos visto que había muchos revendedores tirándose en los lugares de venta”, dijo Cervantes a tiempo de lamentar ese hecho.
El 26 de agosto de 2004, el entonces alcalde, René Joaquino, promulgó la Ordenanza Municipal No. 095/2004 que determina “prohibir a terceros la reventa de puestos (derecho de uso de aceras y bocacalles) en las arterias del recorrido de entrada de festividad de los Ch’utillos por encima de los precios oficialmente establecidos por el Gobierno Municipal”. Si se aplicara esa norma, todos quienes vendan un espacio por un precio superior al oficial tendrían que ser sancionados.
