Al comenzar el siglo XIX, la minería potosina pasa por malos momentos. Las naciones originarias que mandaban indios para la mita ya no quieren hacerlo y hasta los azogueros piden auxilio económico al gobernador intendente Francisco de Paula Sanz.
Un poeta, cuyo nombre no recoge la historia, escribe un romance con un título llamativo, “Testamento y última voluntad de la fidelísima Ymperial Villa de Potosí en quartetas, dedicados en desimas pr la misma villa a su actual Govr Intendente el Sr Don Francº Paula Sanz, Superintendente de la Rl Casa de Moneda Caballero de la Rl y distinguida Orden de Carlos tercero intendente de Rl Exercito del Supremo Consejo de S.M.”.
En esta pieza literaria, el autor asume el papel de la ciudad de Potosí y se proclama enferma. Sintiéndose al borde de la muerte, dicta su testamento y ese es el que recoge su manuscrito.
El documento lleva la fecha del 7 de agosto de 1800 y fue publicado por primera vez a principios del siglo XIX. Modesto Omiste lo reeditó en 1891 pero solo alcanza difusión nacional en 1954, cuando Armando Alba lo publica, a través de la Editorial Potosí, como parte de la Colección de la Cultura Boliviana, y con un breve estudio introductorio de José Enrique Viaña.
En todo este tiempo, poco se había hablado del manuscrito… hasta ahora.
HALLAZGOS
El pasado sábado, los depositarios de la biblioteca, Juan José Toro y Daniel Oropeza, encontraron el manuscrito del documento que es conocido con el nombre corto de "Testamento de Potosí".
