Alas16:17 cayeron las primeras gotas de lluvia pero nadie imaginaba lo que se vendría tres minutos después. El cortejo ya se había enseñoreado en la calle Bolívar cuando una inesperada granizada no solo lo detuvo sino que obligó a sus integrantes a buscar cobijo. No era fácil porque se trataba de la procesión del Señor del Santo Sepulcro en la que, además, estaban otras dos imágenes, San Juan apóstol y la Virgen Dolorosa. Apenas, con el viento arreciando el granizo hacia ellos, los anderos se guarecieron en el garaje del hotel Coloso. La granizada se convirtió en un aguacero que cayó por lapso de 20 minutos. Pasó. Cohibida, la procesión reinició su marcha. Alguien comentó que el cielo lloró por la muerte de Cristo.
Así, con un incidente climatológico imprevisto, los potosinos cumplieron con una de sus tradiciones de Semana Santa, la procesión del Señor del Santo Sepulcro que ayer estuvo más zarandeado que otros años. Terminada la liturgia de adoración a la cruz, a las 15:30, el peso estuvo a punto de vencer a los anderos que se asustaron porque, durante la ceremonia, una muchacha ya había roto una cruz de una caída.
