Tokiotas y turistas llenaron ayer las calles y los parques de la capital nipona para disfrutar un año más del máximo esplendor de los cerezos en flor, un fenómeno que marca el comienzo de la primavera en Japón.
Una semana después de la aparición de los primeros capullos en Tokio, miles de personas salieron a celebrar que el tiempo de "sakura" ha alcanzado su plenitud en la ciudad, trayendo consigo una espectacular estampa de rosa y blanco.
Locales y visitantes de todo el mundo se desplazaron al céntrico distrito de Chiyoda para pasear bajo los cerezos de Chidorigafuchi, una de las avenidas más pintorescas de la ciudad, conocida por su túnel de 700 metros de "sakura".
Otros optaron por subirse a un bote y navegar entre las flores que rodean el foso de la era Edo que comprende el noroeste del Palacio Imperial de Tokio, cuyo vistoso paisaje ansiaba fotografiar la mayoría de los visitantes.
