La 32 edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara comenzó ayer con una ceremonia marcada por el inminente cambio de poder en México, que culminará este 1 de diciembre con la investidura del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
Desde ayer y hasta el 2 de diciembre, el acto editorial, considerado como el más grande en el mundo hispano, llevará a la capital del estado de Jalisco a 800 autores y 20.000 profesionales de la industria, con Portugal como invitado de honor.
El presidente de la FIL, Raúl Padilla, recordó que este año en la Expo Guadalajara se exhibirán 400.000 títulos de más de 2.000 editoriales provenientes de 47 países.
Además de destacados escritores, como el Premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk, la FIL congregará a 450 intelectuales y académicos y 60 científicos en sus cerca de 1.800 actividades.
Padilla dijo que la feria mantendrá su carácter de "foro abierto de las ideas", y reivindicó que la cultura libre es un espacio indispensable para sostener la democracia.
En este sentido, el presidente aprovechó para lanzar algunas reflexiones sobre "la llegada del nuevo Gobierno y las grandes decisiones que se están perfilando".
Ante la mirada de la futura ministra de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, el presidente de la FIL destacó que la legitimidad del nuevo Ejecutivo no está en duda, y que su elección (por más del 50 % de los votos) denota "una clara voluntad de cambio" y el hartazgo de la población ante la violencia, la corrupción y la impunidad.
