La Ciudad de México inició ayer su conmemoración por el Día de Muertos con un multitudinario desfile y una ofrenda en el Zócalo capitalino que recordará a los migrantes que en su tránsito han perdido la vida.
Sobre las 16:00 hora local (21:00 GMT), inició el magno desfile en el que participaron productoras escénicas y unos 1.300 voluntarios.
Una rúa con mucho color repleta de carros alegóricos, empujables, inflables, mojigangas, marionetas y catrinas, que evocaron en un kilómetro de longitud el tránsito hacia la muerte.
Alrededor de tres horas, las figuras recorren todo el Paseo de la Reforma hasta llegar al Zócalo capitalino, centro neurálgico de Ciudad de México.
El desfile se conforma de distintas partes, en el que se busca reconocer a la muerte como ese último viaje, un pasaje.
Una de las primeras escenas es "La Gran Tenochtitlán", que representa el pasado prehispánico de la capital y las rutas migratorias de sus primeros habitantes.
