El yacimiento de Pompeya, la urbe del sur de Italia sepultada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C, arroja en los últimos días un sinfín de tesoros gracias a nuevas excavaciones de las que, en los próximos meses, podría emerger "un mundo" nuevo.
El director del parque arqueológico, Massimo Osanna, explicó a EFE que los nuevos descubrimientos surgieron al tratar de asegurar una frontera de tres kilómetros que separa la parte investigada y la aún intacta e inhóspita del lugar, zona de frecuentes derrumbes.
Estas labores en el "frente de excavación" comenzaron en diciembre de 2017 y, aunque en los primeros meses no apareció ningún resto porque consistieron básicamente en una limpieza superficial, ahora que tratan de allanar el terreno "sale a la luz un mundo". Hay zonas no exploradas.
