Los Reyes Magos han recorrido ayer España cargados de regalos y gestos solidarios en decenas de cabalgatas, con medidas de seguridad reforzadas y lluvia o nieve en casi todo el país, al tiempo que muchos han degustado el "roscón de reyes", un dulce tan tradicional como efímero.
En medio de fuertes lluvias y frío, las principales ciudades de España celebraron sus desfiles y recibieron a los tres sabios, Melchor, Gaspar y Baltasar, que llegaron por tierra, mar y aire, aunque en algunas de ellas la meteorología obligó a adelantar o suspender su organización.
Para evitar posibles atentados ante la concentración de gente, las medidas de seguridad fueron extremas, especialmente en Madrid y Barcelona (noreste), donde hubo restricción a la circulación de vehículos y fueron colocados maceteros.
