El Festival de Cine Internacional de El Cairo abrió ayer sus puertas, con presencia hispanoamericana en la competición y en medio de una polémica por una de las cintas egipcias preseleccionadas que opta a ser candidata a los Oscar a mejor película extranjera.
A unos 30 kilómetros del centro de la capital egipcia, un centenar de profesionales árabes e internacionales de la industria cinematográfica cruzaron la alfombra roja de un engalanado Palacio de Congresos Al Manara, que se estrena como sede del certamen, que durará hasta el 30 de noviembre.
En esta 39 edición se mostrarán 203 filmes, donde España tiene un papel en los cortometrajes, ya que competirán las cintas "Le Chat Doré" y "Just Another Sunday".
