La charrería recibió ayer en México el certificado que la reconoce como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que destacó el "entramado simbólico" de esta tradición.
El reconocimiento era necesario para hacer entender "que detrás de este arte está plasmado el trabajo duro para sobrevivir en el campo y una larga historia de usos ecuestres para proteger a los pueblos", señaló Alma Lara, oficial de Administración de la Oficina de la Unesco en México, en un acto celebrado en la capital.
La charrería es una tradición de quienes se dedican a la cría y pastoreo de caballos desde hace ya varios siglos.
Los charros realizan los llamados "jaripeos", en los que tratan de dominar a los caballos mediante suertes.
