La quinta versión de la tradicional Feria de la Lagua ofertó a los comensales ocho sabores del ancestral y habitual plato típico de los potosinos.
Instalados en las carpas, los estudiantes vendieron los sabores de las laguas de quinua, choclo y la kalapurka a un costo de ocho bolivianos y los sabores de chuño, trigo, jankaquipa, la jarwi lagua y de maíz, a un precio de seis bolivianos.
La población acudió en gran número para adquirir y saborear los platos de su preferencia que fueron servidos en plato de barro, con cuchará de palo, el mote y la llajua.
Muchos de los preparados tuvieron complementos que mejoraron el sabor de la lagua, como el queso, el ají, el perejil y el tradicional charque de llama.
El segundo patio de la Casa Nacional de Moneda fue el espacio donde se desarrolló la feria que es organizada por los estudiantes y docentes de la carrera de etnoturismo del Instituto Técnico Superior Humberto Portocarrero.
