El actor australiano Hugh Jackman llevó ayer a la Berlinale una declaración de amor a "Logan", el mutante que ha interpretado durante 17 años, al tiempo que minimizaba la polémica por la aparición en el nuevo filme de la serie de mortíferos niños programados como máquinas asesinas.
"Amo este papel, lo echaré de menos, porque es parte de mi viaje vital", explicó el actor, en la presentación ante los medios de la película en la que se despide de su personaje de las manos como cuchillas, exhibida en la sección oficial, aunque fuera de concurso.
Jackman, recuperado de una nueva intervención de cáncer de piel, fue recibido con una fuerte ovación, en una rueda de prensa muy concurrida -la que más, en la presente edición de la Berlinale-, a pesar de que la película no lucha por los Osos del festival.
Acompañado del director de la película, James Mangold, y de su compañero de reparto, Patrick Stewart -el Profesor X-, el actor australiano afirmó haber "llorado", al saber que iba a hacerse una nueva cinta con Logan.
