Tal y como refleja en su última novela "Cinco esquinas", la prensa de hoy padece varios males, desde el control estatal a la prensa sensacionalista y de chismes que viven de entrometerse en vidas ajenas y desprestigiarlas, dijo ayer el nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.
"La materia prima de 'Cinco esquinas' era la de una historia que mostrará esta utilización vil, canalla y delictuosa del periodismo por razones políticas", dijo el escritor peruano (Arequipa, 1936) en una conferencia de prensa en el marco de la 30 edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, en el oeste mexicano.
Ambientado en los últimos días del Gobierno de Fujimori (1990-2000), este papel del periodismo como herramienta de control viene reflejado en el personaje de Rolando Garro, director del semanario Destapes.
"No sé si en otras dictaduras se utilizó (la prensa) de manera tan sistemática como en la de Fujimori. Él creó un sistema aprovechando la curiosidad morbosa de conocer la intimidad de las personas", dijo.
